Eduardo Herrera

México DF, 1984

BR Escamas 1 OX

Diversas Artes convergen en la mente de Eduardo Herrera. Vida, Naturaleza, Música y Arquitectura lo inspiran para concebir y transformar diversos materiales en diseños abstractos, orgánicos y flexibles.

Arquitecto de profesión, joyero por pasión. Desde pequeño, Eduardo se interesaba y apasionaba por el dibujo, la pintura, las formas y la arquitectura, aunque no categorizaba esas Artes aún. A finales de los años noventa, sus padres se introdujeron en el mundo del Arte, y comenzaron una gran colección. Inmerso en ella, creciendo inspirado por bellísimas piezas concebidas y realizadas por artistas mexicanos, Eduardo desarrolló una sensibilidad hacia el mundo artístico en general. Cursando la preparatoria, tuvo un acercamiento a la obra del Arquitecto y muralista Juan O’Gorman. Este lo pasmó, cautivó, simplemente lo enamoró. En la incertidumbre de la juventud, decidió estudiar economía. En 2004 abandonó ese camino y zarpó en el barco de la Arquitectura. Durante ese tiempo, a través sus padres, se relacionó e hizo amistad con muchos pintores. Gracias a esto, tuvo la oportunidad de trabajar con algunos de ellos. Esto lo llevó a enfrentar radicalmente los dos pensamientos generadores; el práctico-funcional de la Arquitectura y el estético-formal del Arte en general. Al concluir sus estudios, Eduardo se vio involucrado en diversas actividades creativas: Arquitectura, construcción, dibujo y escultura. En busca de una decisión laboral, comenzó a diseñar muebles, enfocándose particularmente en el diseño de sillas. La vida lo llevó a Taxco el Viejo, lugar en donde en 2011 fundaría su taller. A causa del legado cultural inmediato, inclinó sus intereses hacía la Platería, abordando así el mundo de la Joyería. Su inspiración, todo lo que pueda ser blanco de admiración. Elementos en la naturaleza y detalles Arquitectónicos son retomados y reinterpretados en cada pieza del Arquitecto Herrera.